Un joven artista multidisciplinar cuyas
obras, a caballo entre la sonrisa ingenua y la mueca burlesca,
envían al espectador mensajes controvertidos. Su creación
abarca de la pintura mural, a lo que llama ‘bimbos’
(pequeñas personalidades de trapo, unos perversos y otros
enternecedores), sin abandonar nunca la ironía más
transgresora.